Evidencia encontrada en periodicos mexicanos demuestran que Fidel mintio para llegar al poder.


Fidel mintió para llegar al poder
Durante décadas, el régimen cubano ha repetido que Fidel Castro no era comunista antes de 1959 y que solo abrazó el marxismo después de la “traición” de Estados Unidos. También han afirmado que siempre actuó con transparencia, sin vínculos internacionales ocultos y con la intención sincera de restaurar la democracia.Sin embargo, cuando uno examina la evidencia histórica —prensa mexicana, testimonios de la época, archivos y análisis independientes— surge un panorama totalmente distinto.
Fidel mintió desde el comienzo.
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Las promesas en México: democracia como fachadaAntes del triunfo, Fidel buscaba apoyo internacional. En México, donde organizó la expedición del Granma, ofreció entrevistas a El Universal y Excélsior asegurando que:•no aspiraba a gobernar,•restauraría la Constitución del 40,•convocaría elecciones en cuanto Batista cayera.Esa imagen de demócrata moderado fue una estrategia. Un discurso diseñado para obtener simpatía en el extranjero mientras avanzaba en su proyecto real.
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La conexión soviética antes del 59
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A pesar de su discurso público, periodistas y reportes de seguridad mexicanos documentaron que Fidel mantuvo vínculos con miembros de la Embajada de la URSS en México, años antes de tomar el poder.Estos contactos derriban la narrativa oficial que afirma que su alianza con Moscú nació después del 59. La verdad es que ya existía una relación ideológica y estratégica en construcción.
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Raíces marxistas desde los años 30
Múltiples testimonios señalan que desde finales de los años 30 e inicios de los 40, Fidel simpatizaba con ideas marxistas y frecuentaba círculos comunistas.Dirigentes históricos del PSP admitieron más tarde que Fidel coincidía ideológicamente con ellos desde joven, aunque se cuidara de no declararlo públicamente.A esto se suma que el propio Fidel, décadas después del 59, reconocería en entrevistas que su formación marxista no fue una evolución posterior, sino algo que ya llevaba consigo desde mucho antes de llegar al poder.
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La mentira de las elecciones en 18 meses
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Cuando Fidel triunfa en 1959, promete nuevamente elecciones “en 18 meses”. Durante décadas se enseñó que ese plazo reflejaba su intención democrática.Pero hoy, contrastando toda la evidencia, el panorama es más claro:Más que un compromiso real, esos 18 meses marcaban el tiempo que necesitaba para consolidar su alianza con la Unión Soviética, eliminar opositores internos y transformar a Cuba en una colonia política del bloque soviético.La promesa electoral fue simplemente otra pieza del engaño original.
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Conclusión
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Los periódicos mexicanos, los testimonios universitarios, los reportes de seguridad y el desarrollo político posterior coinciden:Fidel Castro mintió para llegar al poder.Mintió sobre sus intenciones democráticas.Mintió sobre no ser comunista.Mintió sobre su relación con la URSS.Mintió sobre las elecciones.Su proyecto no era reformar a Cuba, sino alinearla con Moscú, instaurar un sistema de partido único y asegurarse un poder vitalicio.Porque al final, como siempre:la mentira tiene patas cortas, y la historia termina revelándolo todo
